William Shakespeare, en su obra Hamlet, sentencia que exite sobre la tierra más cosas de las que alcanza a percibir nuestra imaginación. Lo fantástico es invisible a los ojos. La creencia de que existen las hadas es común a las más diversas culturas, encontrado el origen en los mitos y leyendas de cada una de ellas.
Una creencia popular decía que las hadas venían del mundo de los muertos, o pertenecían a alguna subclase de muertos. Las “banshee”, cuyo nombre irlandés o galés significa “mujer hada”, son descritas como fantasmas o heraldos de la muerte.
También se decía que eran una especie de ángeles degradados. Un relato popular cuenta que, cuando los ángeles se rebelaron, Dios ordenó que se cerraran las puertas del cielo; aquellos que aún estaban allí, continuaron siendo ángeles, los que fueron al infierno se convirtieron en demonios, y los que quedaron en el medio, se transformaron en hadas, ya que no eran suficientemente buenas para el cielo pero tampoco tan malas como para ir al infierno.
Otra leyenda cuenta que estaba Eva, a orillas de un rio, bañando a sus hijos, cuando escuchó que Dios, le habló. Temerosa, Eva ocultó a los hijos que todavía no había bañado, para que Él no los viera. Dios, que todo lo ve, le preguntó si con ella estaban todos sus hijos y Eva mintiendo, respondió que sí. Entonces, Dios le advirtió que aquellos que había ocultado, quedarían ocultos para siempre a los ojos de los hombres y fueron esos niños los que se convirtieron en hadas o Elfos.